
He perdido la estrella que me guiaba, miro al Norte solo veo su estela, puntos brillantes que me cuentan que partió hacia su destino muy lejos de mí.
¿Donde están sus promesas de eternidad?
Me animó a marchar cuando andaba perdido, asegurándome su compañía. Y anduve sin rumbo, ni destino, ella era mi patria,
aborreciendo cualquier posada, aposento, lecho, manta.
Con ella no existía el frio, la desidia, cansancio ni el vacio, y viajé desvelando los misterios que mostraba con su luz.
Sin ella pierdo el ritmo de los días, el paso que hila el destino, me siento el borrón que quedas tras la tachadura que obliga a prescindir de la página, arrancándola, condenada al olvido, un error.
Tijeras que cortan hilos dorados, tijeras sentenciaras que brotaron de tus manos. Se acabó la estrella; murió para mí.
De nada me vale lo que me enseñó, lecciones escritas a orillas de playa, ahora baldías. ¿Con quién ponerlas en práctica?
Marcadas con su sello.
Condenado a la negación de su luz que reclamo como perro hambriento, aúllo su ausencia con la fe de que me escuche.
Me juró que no terminaría, que yo era lo mejor de sí misma; ¿entonces porque prescinde de mi persona?
Repudio doloroso, sentimientos de rosas con espinas que forjan la alambrada que me separan de mi estrella. Escalera que crece en cada peldaño avanzado, camino sin retorno.
Te equivocas la oscuridad no impedirá que te ame.
Hoy estrellaría mi cabeza contra el muro.
Aborrezco las cadenas que me aprisionan.
Cada vez tienen menos sentido.
No sé a qué espero.
No existen milagros.
Debo mover ficha.
Ya no estás de mi parte.
¿A quedarte, quien te obliga?
Los grilletes de mi Alma aprietan viles.
Nada ya en común.
Completos desconocidos.
Tus ojos no me dicen nada.
Tampoco busco respuestas.
Mi mente viaja lejos.
Perdí mi identidad por apostar por la tuya.
En los espejos no me encuentro.
No me reconozco.
Voy a renacer.
Renacer o sucumbir, morder el asfalto.
Y ya he muerto una vez.
Ando tras de ti, más no me ves, me sientes, intuyes, pero como “cosa” ajena.
¿Cuántas veces giraste la cabeza?
¿Cuántas, te volviste?
Te pareció verme pero me creíste el eco de tu imaginación; y sonrío insuflándote un aire malicioso provocando en tu carne deseos impuros.
Disfruto con este juego, preámbulo de mi presentación, madurando el momento de beberte.
Me gusta verte nerviosa envuelta en incógnita mortificante, ansiando la soledad para concentrarte en la percepción de mi ser.
Presto el momento para alimentarme, antes sacio otra parte de mí.
Si tuviese alma diría que es la que nutro, más como muerta se halla diría que es mi ego el que regocijo.
Y mientras tus cortos pasos voy contando hasta tu destino, extiendo mis brazos eclipsando tu voluntad entre promesas de ardiente y oscuras noches.
Ya eres mía, abnegada, te dejas hacer quebrando tu respiración con ritmo lujurioso en un constante jadeo.
Solo posar mis labios en ti te derramas en torrente de deseos y yo brindo con tu sangre por la fructuosa caza.
Dejaré de ti para mañana, aunque no por falta de presas, el cautivador se siente cautivado, deslumbrado para su sorpresa.
Prolongaré el encuentro hasta saciarme aunque no de sangre si no de tu presencia, queriendo ser pozo sin fondo, que no rebose gota alguna, compartir mi vida eterna.
Rain ha creado un nuevo blog para relatar la vida inquieta de Kate Logan, os traigo un extracto de su entrada para informaros. Conociendo ya como escribe sabéis que la intriga y supongo que el terror está garantizado.¡Qué disfrutéis de la lectura!
Los secretos de Kate Logan (I)
Por José Manuel Durán Martínez “Rain”
EL COMIENZO
Quedé con él al lado de la rotonda. Hacia tanto tiempo que no estaba entre sus brazos, que no besaba sus labios, que era un manojo de nervios y eso me divertía porque me hacía sentir viva. Mi corazón latía a un ritmo dinámico y vivaz. En el fondo sabía que era un error pero lo necesitaba tanto que mi razón se nubló. Y puedo decir, sin temor a equivocarme, aunque creas que soy una estúpida, que no me arrepiento de haber caído de nuevo porque he sido yo la que lo he estado buscando. Jamás me he sentido tan bien con él como con otra persona, no sé, su mirada, su pequeña sonrisa, sus palabras… me parece una persona fantástica e interesante y aquél encuentro, el primero después de tanto tiempo, me hizo sucumbir de nuevo a sus encantos.
NO OLVIDES
NO AL ABUSO DE MENORES
NO A LA PORNOGRAFIA INFANTIL
NO AL MALTRATO
NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO
NO AL RACISMO
NO A LA DESIGUALDAD
NO A LA GUERRA